Guerra bacteriológica y terrorismo de Estado


1. Las infinitas plagas de la POCALICSIS nos siguen los pasos, nos persiguen, nos acosan, nos hostigan. El VIH inauguró las pandemias de terror y desconfianza en todo el mundo. La supuesta transmisión de tal enfermedad, de un mono verde a los humanos, fue suficiente para acabar con miles de seres humanos. Pero, ¿y el mono verde? Todavía sigue allí tan campante (más bien, ahora ha sido eliminado por el ecocidio humano y no por el VIH). Sospechas de que el VIH nació en los laboratorios dan muestra de que, o nos estamos autodestruyendo tal y como se hace en una guerra bacteriológica, o de plano la naturaleza se está cobrando el golpe. Lo peor de esta truculenta historia es que, en su momento, a los homosexuales se les veía como apestados y responsables del dicho virus y lo que vimos y sentimos fue, otra vez, la guerra contra el otro y el terror.


2. Hace no mucho se dijo que las granjas cerdícolas Carrol (Puebla) eran las responsables de la gripe porcina o el H1N1, una cepa que salió reforzada y sanforizada en su contacto con aves, humanos y cerdos. Ya teníamos mucho miedo con la gripe aviar o el H5N1. Pero de repente las enfermedades mutantes nos hicieron mirar al otro como el transmisor de tan horrendo mal. En México se daba la noticia de que en distintos Estados de la “república” morían a diario aquellos pobres desgraciados que tuvieron la mala suerte de contraer el virus... ¡¡por saludar de mano!!


3. Unas veces nos enterábamos que el virus del ébola estaba viajando por el mundo. El terror continuo en la población movía a la masas a exigir a sus gobiernos el cierre de fronteras, para impedir la entrada a los intrusos, a los extranjeros, a los negros y otras especies, justificando el terrorismo llamado “cordón sanitario”.


4. Después de que el arma letal del momento se llamaba el chikungunya -nombre terrorífico para los humanoides-, ahora el virus maligno es transmitido por un “mugre insecto” llamado zika. Aunque este nombre se asemeja al que lleva un jugador del Brasil, en realidad el pequeño insecto se conoce científicamente como Aedis Aegypti… ¿será porque es importado de Egipto o ha sido creado en un laboratorio del Pentágono?


5. Total, que lo que parece no es y lo que lo es, pues sí es: ¿estamos frente a una guerra bacteriológica?, ¿debemos referirnos a la creación deliberada de agentes mutantes producidos en laboratorio?. Y más: ¿por qué en determinados momentos de crisis económicas, políticas y sistémicas aparecen estos virus tan letales? ¿Será que la naturaleza nos sigue regresando el golpe? ¿Por qué tanto aspaviento por un zancudo? Las guerras son más atroces y más destructivas que un “pinchi” zancudo mutante, mismo que ahora nos lo quieren presentar como si fuera más peligroso que Barak Obama, los narcohalcones del Pentágono y sus sicarios el ISIS, Boko Haram, los Zetas, los H3, el Cartel Jalisco Nueva Generación y, por supuesto, los kaibiles Zetas de Guatemala.


P.D. Por las dudas tomen las precauciones sanitarias pertinentes… si es que las hay. Para el caso de las “infecciones” venidas del Terrorismo de Estado no hay vacunas, sólo nos queda defendernos.


Estilo A.H.S.

#AlmadelaResistencia