Televisión, manipulación y neuroplasticidad



Es evidente que los medios de comunicación masiva son utilizados con fines perversos para dividir a la población respecto a temas políticos, culturales, educativos y sociales. Basta echar un vistazo a los noticieros para darse cuenta que todos los locutores y funcionarios públicos repiten los mismos argumentos creando la percepción de uniformidad en las ideas. De manera que de entre los medios, la televisión se ha convertido en la gran educadora de la sociedad. La televisión norma el comportamiento, la dieta, la moda, el lenguaje y el pensamiento de la población mientras que la publicidad, los mensajes subliminales y las técnicas de manipulación de masas utilizados para mantener alienada a la población, secuestran la razón y la capacidad de pensar por sí mismo. Razón por la cual los países que están dominados por emporios televisivos (NarcoTelevisa en el caso de México) tienen gobiernos, modelos económicos, políticos y sociales que benefician a los poseedores de tales medios.


Es por ello que a través del texto que leerán a continuación, exhortamos a que la gente se dé cuenta de la manipulación a la que es sometida por los medios de comunicación masiva. Este artículo es parte de todo un trabajo de estudio y reflexión con el objetivo principal de crear conciencia de este fenómeno de manipulación de masas, analizarlo y difundir la toma de conciencia.


Comenzamos entonces con la definición de “mensaje subliminal” para encaminarnos a la publicidad comercial y la chatarra televisiva. Relacionaremos aspectos venidos de la psicosociología y la neurología como la definición de mensaje subliminal y la capacidad de neuroplasticidad cerebral llevándonos a conocer mejor la manipulación que se sufre en México, vía los medios de comunicación masiva, y de la cual resultan catastróficos efectos en los televidentes.


¿Qué es un mensaje subliminal?

Es un mensaje directo, efectivo, manipulador y que está dirigido al subconsciente, por lo que la parte consciente del cerebro no lo puede captar, pero el inconsciente sí. De hecho, el 90% de nuestras acciones son orquestadas en el subconsciente. La palabra “subliminal” proviene de las raíces latinas: sub=abajo y limen=umbral. Es la señal mínima necesaria que requiere un sistema para activarse y se encuentra dirigida por debajo del consciente.


Se sabe que los mensajes subliminales son utilizados en la publicidad comercial. La publicidad comercial es una especie de terapia psicosocial destinada a satisfacer los intereses económicos, políticos y sociales de la sociedad consumista-capitalista, ya que con su acción pretende:


1) Incitar al consumo compulsivo para que el ciclo consumista no se detenga nunca, con los consecuentes beneficios económicos que ello tiene para los capitalistas, capaces de vender cualquier cosa innecesaria con tal de ganar dinero. Crean necesidades.


2) Someter y alinear al ciudadano bajo el esquema de sentido de la vida impuesto por los códigos simbólicos presentes en los anuncios, con tal de que no renuncie nunca a perseguir los fines materialistas, individualistas, competitivos, egoístas y consumistas, impuestos por la estructura económica y clasista que sustenta todo el entramado social. Generan antivalores y nos hacen creer que es más importante el tener que el ser.


3) Atacar la libertad individual al fomentar las decisiones irracionales e impulsivas, frente a las decisiones racionales, todo ello tras haberse realizado un minucioso análisis de los deseos, pasiones, pulsiones, necesidades y conflictos psicológicos profundos de los potenciales compradores. Sometimiento inconsciente.


La neuroplasticidad cerebral

Antes de entrar a la explicación de la manipulación que sufrimos mediante la neuroplasticidad cerebral, es necesario considerar que el cerebro se divide en varias regiones interconectadas por medio de células nerviosas altamente especializadas para la transmisión de información llamadas neuronas [if !supportFootnotes][1][endif]. Para no abundar en la anatomía y el funcionamiento del cerebro, basta saber que éste se divide en dos grandes hemisferios, izquierdo y derecho, interconectados por el cuerpo calloso [if !supportFootnotes][2][endif]. De manera que la zona racional del cerebro pueda determinar si algo es peligroso, amigable o dañino[if !supportFootnotes][3][endif].


Una vez que ya vimos de manera superficial la estructura del cerebro, ahora viene la pregunta del millón: ¿cómo funciona? Existen dos teorías que intentan explicar cómo es que funciona el cerebro: por un lado, están los modularistas, quienes sostienen que cada parte del cerebro es específica para determinadas acciones; y por el otro, los holistas, quienes sostienen que todo está interconectado y que cada parte del cerebro actúa en coordinación con las otras. Sin embargo, ambas son complementarias. Hasta ahora, los datos clínicos arrojados se pueden explicar con las dos teorías.


Teniendo como antecedente estos datos, lo que nos interesa demostrar es que la manipulación que ejerce la televisión en la población, modifica las conexiones sinápticas del cerebro y hace del individuo un ente acrítico, ignorante, mediocre, sumiso, apático y manipulable. Un descubrimiento muy importante para tratar de demostrar la manipulación perversa de la televisión, es saber que el cerebro posee una capacidad que lo hace único: el cerebro es capaz de crear nuevas conexiones sinápticas en zonas que han sufrido daños o que han dejado de funcionar por cuestiones patológicas o mecánicas. A esta capacidad se le conoce como neuroplasticidad.


La neuroplasticidad es la capacidad que poseen nuestras neuronas cerebrales de modificar sus conexiones sinápticas a través de estímulos sensoriales repetitivos. Es decir, si queremos modificar la forma en que se interconectan nuestras neuronas sólo tenemos que estimular "n" veces nuestros sentidos. Para demostrarlo, el neurólogo Vilayanur S. Ramachandran, uno de los mejores científicos especialistas del cerebro, ha realizado experimentos realmente simples pero muy ingeniosos. Por ejemplo, el doctor Ramachandran ha logrado reconfigurar las conexiones sinápticas de los pacientes amputados que sufren trastornos cerebrales conocidos como “fantasmas del cerebro”. Dado que un paciente amputado es capaz de seguir sintiendo dolor y/o molestias en la extremidad amputada, el Dr. Ramachandran hace uso de la neuroplasticidad en sus terapias. Es así que ha logrado curar a estos pacientes utilizando espejos que crean efectos visuales y que permiten que el paciente reconfigure su cerebro y se libre de sus molestias.


La manipulación de los medios de comunicación masiva

Pues bien, como ya vimos, las dos grandes regiones del cerebro llamados hemisferios tienen funciones especiales propias a cada una de ellas: mientras que el hemisferio izquierdo es más racional y analítico, el derecho es más emocional y artístico. En lo que concierne los mensajes subliminales, la televisión está diseñada para atrofiar las conexiones sinápticas del hemisferio izquierdo y potenciar las del hemisferio derecho. De tal manera que se ataca la parte analítica del individuo y se estimulan las emociones para que éste sólo sienta, pero no razone.


Por un lado, estos mensajes subliminales potencian las áreas del cerebro encargadas de la memoria a corto plazo. Bombardean con información basura, trivial o intrascendente para que no se dé o se pierda la memoria histórica. Por ello es que los individuos que están expuestos a la televisión por más de tres horas al día dejan de recordar los agravios que han sufrido en el pasado por parte de la clase gobernante. No razonan y se limitan a aceptar lo que les transmiten, sin cuestionamientos. Mientras que, por otro lado, la oligarquía parásita que nos desgobierna utiliza los medios de comunicación masiva obedeciendo las técnicas de Joseph Goebbels, la satisfacción de las necesidades emocionales de David Katz, la doctrina del shock de Naomi Klein y las diez estrategias de la manipulación descritas por Noam Chomsky. Todo esto reconfigura el cerebro de la población y la mantiene ignorante, mediocre, sumisa, apática, individualista, depresiva, atemorizada y tonta.


Esta comprobado que la exposición a la televisión influye en la toma de decisiones del televidente. En un estudio realizado en Inglaterra se demostró cómo influyen los mensajes subliminales en la población a la hora de tomar alguna decisión. El experimento fue muy simple: Se le invitaba a la gente a observar un comercial de un automóvil en una pequeña sala de cine. Al terminar la proyección se le invitaba a tomar una fruta de una vianda. Del experimento resultó que el 73% de las personas eligió un plátano. Esto se explica pues durante la transmisión del comercial se insertaba la imagen de un plátano de manera subliminal para condicionar la elección. Algunos de los individuos manifestaron que no sabían la razón por la cual habían elegido el plátano dado que este fruto no era de su gusto.


Entonces, ¡si en una sola exhibición se logra manipular al 70% de la población, imagine usted lo que logran los miles de mensajes televisivos de comida chatarra que recibimos durante nuestra niñez! Se calcula que cada año las empresas productoras de alimentos chatarra bombardean a nuestros hijos con 12,000 comerciales. De ello resulta que ahora, en México somos el primer lugar en obesidad infantil. Dramático, ¿no cree usted? La televisión utiliza los mensajes subliminales y las técnicas de manipulación de masas ya sea en comerciales, programas de “entretenimiento”, música o espectaculares para someter a la población y mantenerla alienada. La manipulación perversa es utilizada en todos los aspectos sociales: comercial, político, educativo, alimentario, religioso, etcétera. Por ello es importante tomar nota de esto y dejar de ser manipulados.


La atrofia cerebral que sufrimos nos lleva a un estado de inconsciencia, en el cual dejamos de utilizar el sentido común y la lógica elemental, sin los cuales no podemos hacer juicios razonados en torno a nuestra realidad. Esta forma de manipulación es gradual, es decir, nos cocinan a fuego lento para que seamos permisivos y perdamos nuestra capacidad de asombro. Pongo como ejemplo el alza en los combustibles, donde nos aplican un incremento pequeño pero gradual y constante. Esto es para que no protestemos y lo vayamos asimilando poco a poco.


La inhibición de nuestra capacidad de asombro es tan impactante que los más de 165 mil muertos por la “guerra contra el narcotráfico", ya no nos alarman ni generan una reflexión por parte nuestra. Nos han hecho “pensar” que la corrupción de los políticos es un fenómeno natural en cualquier “democracia”. Nos inculcan valores de mercado, sin tomar en cuenta el grave daño ecológico que ocasiona el consumismo y los procesos de producción de los “satisfactores” creados por el capitalismo salvaje. Nos “enseñan” que los antivalores son cuestiones “normales” en cualquier sociedad. Nos dicen que una persona activista es un revoltoso que no tiene otra cosa qué hacer. “Ya pónganse a trabajar”, dicen los alienados. Cuando ocurre una tragedia, como la explosión de los ductos de PEMEX en San Martín Texmelucan, nos muestran los daños pero no nos dicen las causas. Nos culpan de la violencia y la inseguridad, pero si alguien clama justicia – caso Marisela Escobedo –, lo asesinan. Nos mienten con datos falsos y estadísticas de modo que aceptemos lo que ellos quieren, pero si alguien cuestiona, entonces clasifican la información hasta por 12 años.


Tomemos consciencia: ¡apaga la televisión!

Para evitar seguir siendo víctimas de la manipulación perversa que ejerce la oligarquía parásita, corrupta, fascista, asesina, apátrida, impune, cínica, hipócrita y delincuencial a través de la televisión, les sugiero que hagan este pequeño experimento: por un día no vean nada de televisión ni oigan la radio ni escuchen música. Ustedes se darán cuenta que al dejar de tener secuestrada la razón por el bombardeo “informativo”, las ideas que hay en su mente comenzaran a fluir. Y, lo más importante, serán capaces de darse cuenta que sí pensamos por cuenta propia, sin necesidad de tener la mente ocupada en trivialidades como los chismes del espectáculo, el Big brother, el fútbol, las telenovelas y otras emisiones como La Academia, Teletón, “Bailando con la piruja de mis sueños”, etcétera. Es más, si continúan este experimento y lo prolongan días, semanas y/o meses, llegarán a tener un grado de conciencia tal que apreciaran hacer uso del sentido común y de la lógica elemental, procesos mentales que sufren atrofia cuando se ha estado expuesto a tantos años de manipulación.


Para concluir, repito que la televisión nos manipula. Este medio en particular, condiciona, promueve antivalores y moldea nuestra mente utilizando la neuroplasticidad que posee nuestro cerebro. La televisión nos dice qué comer, qué beber, qué vestir, qué oír, cómo hablar y, lo peor de todo, qué pensar. Una manera eficaz de contrarrestar esta perversa manipulación es la lectura. Leer activa casi todas las áreas del cerebro y permite que moldeemos nuestro cerebro con información, suprimiendo la manipulación y el bombardeo subliminal de los medios masivos de comunicación.

Así que, ¡por salud mental, apaga la televisión y lee un libro!



4 de agosto de 2015

Corrección de estilo a cargo de Nelly Salgado


[if !supportFootnotes]


[if !supportFootnotes][1][endif] Al nacer, un cerebro típico posee más de 100 mil millones de neuronas. Cada neurona tiene un cuerpo celular, un axón principal y miles de ramificaciones llamadas dendritas. Estas reciben información y se interconectan con otras neuronas. Los puntos de interconexión se llaman sinapsis. Cada neurona puede establecer de mil a diez mil sinapsis con otras neuronas. La señales pueden ser de encendido o apagado, de excitación o inhibición. Es decir, algunas sinapsis disparan o activan, mientras que otras calman o inhiben.



[if !supportFootnotes][2][endif] Cada hemisferio se divide en cuatro áreas o lóbulos que son: frontal, temporal, parietal y occipital. Justo en el centro del cerebro se encuentra el sistema límbico; el cual consta del tálamo y por debajo de éste, el hipotálamo o cerebro primitivo. El sistema límbico consta también del hipocampo, giro cingular y la amígdala; la cual es especialista en asuntos emocionales. A la amígdala también se le conoce como la "central de alarmas", ya que esta estructura se activa ante cualquier estímulo sensorial antes que la corteza cerebral.



[if !supportFootnotes][3][endif] De hecho, investigaciones recientes han demostrado que la amígdala es más grande en las personas con tendencias conservadoras, mientras que en las personas progresistas es de menor tamaño.





Para saber más:



Goleman, Daniel (2000), La inteligencia emocional. Vergara.


Montoya, Blanca, El Dominio Mediático, recurso digital disponible en http://www.dominiomediatico.org/


Ramachandran V.S. y Sandra Blakeslee (1999), Los fantasmas en el cerebro. Debate, S.A.


¿Por qué no estalla una Revolución?, disponible en http://gazzettadelapocalipsis.wordpress.com/2014/01/07/por-que-no-estalla-una-revolucion/


2 técnicas de manipulación que no debes olvidar, disponible en http://gazzettadelapocalipsis.com/2014/10/08/2-tecnicas-de-manipulacion-de-masas-que-no-debes-olvidar/


Las diez estrategias de la manipulación de Noam Chomsky, disponible en http://www.attacmadrid.org/?p=2738


¿Por qué algunas personas son de izquierdas y otras de derechas? ¿Existen diferencias biológicas entre los partidarios de distintas orientaciones políticas?, disponible en http://www.investigacionyciencia.es/blogs/psicologia-y-neurociencia/30/posts/de-la-poltica-12148



#ÁlvaroAlbarrán

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