La Educación en México


La indiferencia del mexicano hacia nuestro nivel educativo es lo que le ha permitido al gobierno engañarnos y estafarnos por tanto tiempo. México no ha sabido apreciar la importancia que tiene la educación en un desarrollo intelectual desde la base. Bien decía el caricaturista Eduardo de Rio (RIUS) en una conferencia a la que asistí –idea, además, que sostiene en su más reciente libro La reforma dizque educativa (Grijalbo)-: “La Reforma Educativa es una patraña, desde lo elemental, ni en toda la reforma constitucional ni en la legal, se menciona la palabra: ‘niño’, que es la materia prima a la que debe ir dirigida una reforma educativa”. Lo que el gobierno que padecemos, ni mucho menos una gran parte de la sociedad del país entiende qué es un buen modelo educativo. Entenderlo nos llevaría a un buen desarrollo político, social, cultural y sobre todo económico. Supongo que de ello parte la reflexión que aquí anotó: el esparcimiento del conocimiento científico, social y filosófico, debe darse desde los primeros años de vida.


Actualmente dependemos de las nuevas tecnologías por lo que es indispensable conocerlas y aplicarlas para lograr un debido desarrollo intelectual y moral. Pero el beneficio de ello radica en saber utilizarlas como herramientas tecnológicas y no como modo de vida. Y para en ello, el magisterio tiene un papel indispensable. No basta que un dizque gobierno distribuya “tablets” o que la iniciativa privada abra “centros de computo”, si en dichos “gadgets” los educandos van a seguir viendo, si acaso, los mismos pinches videos de música de banda (pro narco o pro estilo de vida de narco). Esto no puede seguir así.


Nota al margen: Por favor padres o maestros, no permitan que los niños se entreguen a ese tipo de música, donde se hace apología del narco o del sicario; la patria, el destino y ustedes mismos lo agradecerán. Si ya lo escuchan no lo prohiban, pues la experiencia nos dice que si lo prohiben, más lo escucharan. Sean como sus amigos y explíquenles que lo que dicen esas canciones está mal. Y si a Ustedes les gusta, qué lastima, no tienen el más mínimo sentido de humanidad. ESA MUSICA ES BESTIAL Y SOLO ESO pues no se puede exaltar un modo de vida que cuesta sangre y vidas humanas.


Como mexicanos deberíamos comprometernos con la educación, exigirla y fomentarla, pero no como quiere la derecha imponiendo esquemas de evaluación o promoviendo la desgracia de escuelas y alumnos, en documentales basura como “DE PANZAZO”. Que para el caso, ese fue un medio que uso la oligarquía para imponer la reforma educativa, un perverso instrumento audiovisual para meter a la cárcel a Elba Ester Gordillo (que lo merecía claro, pero no en las condiciones de privilegio en que se encuentra ahora, porque júrenlo que llegará el priista que la sacará del tambo). Que por cierto, por favor –ya no sabemos como pedirlo- no le crean a Televisa, ni a la oligarquía. La reforma educativa sólo se hizo para privatizar la educación.


Este tema de la reforma educativa es de suma importancia y jamás debería de pasar a segundo plano. El problema del mexicano es que creemos que la educación no es necesaria y nos olvidamos que no existe desarrollo sin ella. La indiferencia del mexicano hacia nuestro nivel educativo es lo que le ha permitido al gobierno engañarnos y estafarnos por tanto tiempo, dándonos una educación pública de mala calidad y poco accesible. Es imperdonable el hecho de que cada año, más y más niños deban dejar los estudios por falta de acceso a una educación pública y por ende, gratuita.


El gasto de México por estudiante es uno de los más bajos dentro de los países participantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y esto se ve reflejado en la prueba PISA. En el 2012, la prueba reveló que a pesar de que México incrementó su puntuación en los resultados de los exámenes, si se mantiene esta tasa de mejora, a México le tomará mas de 25 años alcanzar los niveles promedio que tienen en matemáticas el resto de los países de la OCDE, y le tomará más de 65 años en lo que concierne a un buen nivel de lectura. Una vez más, los mexicanos nos encontramos rezagados a nivel internacional. Nos es imposible competir con países que han sabido poner como prioridad la educación y esto a su vez, les ha brindado las herramientas necesarias para crecer.


Ahora bien, lo que México necesita es una mejora en su educación, y para esto necesitamos una mejor canalización de los recursos por parte del gobierno y reformas educativas necesarias para permitir el acceso a educación no sólo de calidad sino que gratuita a todo niño y joven mexicano, sin importar su clase social o género. No podemos olvidar que la educación es un derecho que se encuentra en las garantías individuales en nuestra constitución.


El gobierno mexicano nos ha fallado de nuevo, al no darnos educación de calidad y accesible para toda la población, pero el pueblo mexicano ha fallado aún más, al no saber exigir y valorar el tesoro tan preciado que es la educación. Es nuestro deber como ciudadanos exigirle al gobierno la implementación de una debida educación y sobre todo, exigir resultados. Los padres de familia deben involucrarse más en la educación de sus hijos y reportar cualquier anomalía existente en el plantel donde estudien.


Recordemos las irregularidades que se comenzaron a notar en el presupuesto educativo, llevaron al gobierno a la realización de un censo. En aquel momento, la incógnita planteada por algunos ciudadanos era simple: ¿Con cuántos maestros cuenta el sistema educativo mexicano y cuántas nóminas son pagadas? Al finalizar el censo, la información revelada es una vergüenza para el país. Existen 39,222 personas asignadas a una escuela que cobran sueldo pero que nadie en el plantel las conoce. Estas personas son popularmente llamadas “aviadores”. Hay 30,695 personas que reciben sueldo de maestros. Y las preguntas surgen: ¿estas personas son verdaderamente afiliados del SNTE o de la CNTE? ¿se aprovechan de las “plazas” que otorga el gobierno a los operadores del PRI para conseguir votos? Sin olvidar que otro gran número de personas, cobra en una escuela y trabaja en otra. Y por último, existen personas que cobran el sueldo de maestro a nombre de personas ya jubiladas, retiradas o inclusive que ya fallecieron. Es decir, según esta información, 298,174 personas reciben sueldo de maestros sin siquiera laborar en alguna escuela. De tal manera que 35 mil millones de pesos son perdidos anualmente en el fondo para la educación, culpa de esta gran estafa. Este dinero podría hacer la diferencia entre la educación de miles de niños, ser invertido en la construcción de cientos de escuelas y disminuir la pobreza educativa que seguimos sufriendo. Esto sólo nos demuestra que en México, sí contamos con el dinero para realizar obras que mejoren la educación pero no tenemos los mecanismos para lograrlo. Es evidente que la corrupción no nos permite tener un avance significativo.


No dejemos que quede impune este fraude. Luchemos por nuestros niños y jóvenes para que puedan acceder a la educación. Nuestra mejor herramienta es el conocimiento. Tener conciencia de lo que sucede en nuestro país nos dará el poder que necesitamos para el cambio. Que esta noticia no quede enterrada entre las distracciones creadas por el gobierno y los medios de comunicación. El pueblo debe despertar de ese letargo impuesto por Televisa. Este tema no debiera estar por debajo de las discusiones sobre el fútbol, la telenovela, el programa de Laura Bozzo o la “Rosa de Guadalupe”. Pasemos la voz sobre este fraude. Mantengámonos informados y exigentes con las autoridades pues si dejamos que las temáticas importantes como la educación pública se olviden, el gobierno lo olvidará también, y la impunidad seguirá. No nos dejemos engañar por nuestros políticos que sólo han buscado su beneficio.


Una nueva conciencia

Con esta nueva conciencia debemos convertirnos en vigilantes de nuestra nación y así, exigir que todos los recursos con los que cuenta el gobierno como parte del fondo educativo, sean exclusivamente utilizados para la mejora de la educación. Exigir que no se vuelvan a perder millones de pesos en fraudes y proyectos de mala calidad. De ahora en adelante, el mexicano se debe convertir en su mejor crítico y el mejor defensor de sus derechos. La educación en México no mejora, ni mejorará, al menos que el pueblo mexicano comience a exigir educación como el derecho que es, y no como un privilegio exclusivo para las personas con recursos.


Un buen profesor

Valdría la pena también detenerse en lo que es un buen profesor. Para empezar, un buen educador es aquel que entrega todo en el aula y reconoce la importancia de su figura en el desarrollo cognitivo y social de sus educandos. La excelencia del docente depende de muchos factores, pero por sobre todo, el factor humano es aquel que tiene la mayor importancia. El brindar confianza y seguridad en sus métodos de enseñanza es esencial para incentivar al maestro en un aula de clases.


Para este punto, tomo como referencia el ensayo sobre la Educación en Chile. Este ensayo se destaca puesto que en este país, se llevó a cabo una Reforma Educativa profunda –la cual por desgracia ahora parece ser que también se está entregando al gran capital-. En el ensayo, la importancia del rol que juegan los profesores en la educación es mencionado por Felipe Godoy, investigador del Centro de Políticas Comparadas de Educación de la Universidad Diego Portales de Chile, dejando claro que los profesores son modelos a seguir para los niños. Tal y como el investigador lo confirma, existe un consenso generalizado entre los expertos: Los buenos profesores son esenciales en un sistema educativo pues permiten lograr avances en el aprendizaje de los estudiantes. Ellos son tanto los que implementan la política diseñada como pueden ser el límite de la calidad de cualquier sistema educativo.


Pero, ¿qué es lo que permite hablar de la calidad de los profesores? Por un lado, la actitud. No es lo mismo tener un profesional aburrido y sin vocación que un egresado apasionado, con ganas de enseñar y aprender cada día más. La actitud cuenta y es algo que los alumnos notan a simple vista. “Cualquiera que esté encantado con su profesión sin duda que hará mejor su trabajo. En esa línea, un pedagogo convencido de su capacidad para poder movilizar el aprendizaje de sus estudiantes tiene mayor probabilidad de motivarlos y convencerlos de que pueden aprender. Sin embargo, esta “actitud” no es algo únicamente intrínseco del maestro, el sistema educativo también tiene que decir algo al respecto: otorgándole mejores condiciones de trabajo y, sobre todo, transformando la valoración social de la docencia a través de diversos mecanismos como el grado de profesionalización de la carrera”, explica Godoy. Por otro lado, la formación pedagógica. La persona que opta por ser docente, pero a la vez quiere ser el mejor, buscará una buena casa de estudios o se irá perfeccionando a medida que pase el tiempo para actualizar sus conocimientos.


En Chile, la Prueba Inicia (similar a la prueba Enlace de México) demostró que hay casas de estudio que se esfuerzan por titular a los mejores mientras que otras, sólo se preocupan por que todos aprueben. Godoy afirma que los malos resultados se deben a diversos factores, pero que hay unos más manejables que otros. La prueba Inicia está correlacionada con los puntajes PSU de los estudiantes. Esta evaluación da cuenta de que las escuelas y facultades de educación no están agregando valor en su trabajo ni otorgando una formación de calidad a los alumnos. Esto no se soluciona sólo atrayendo a buenos escolares a la carrera, o con talleres compensatorios para los que les va mal, como lo está proponiendo actualmente el Ministerio de Educación en Chile. Coincido con que esto se logra regulando adecuadamente la oferta de programas de formación inicial de profesores, utilizando criterios de calidad serios. Volviendo al caso de México, todo esto ciertamente está más allá de la validez que tenga la prueba,en mi opinión personal, agregaré, que la educación para ser verdadera, debe ser laica, filosófica, científica y social. No como lo pretende la supuesta Reforma Educativa de México, que busca ser técnica, confesional (disfrazada de humanista), individualista y gerencial.


La docencia en la actualidad

Para concluir, diré que lamentablemente los docentes en la actualidad no reciben el respeto que merecen. La profesión se encuentra desprestigiada desde diferentes aspectos.De a poco los han hecho cargo de responsabilidades que no competen al quehacer educativo. Los profesores terminan alejándose de su rol pedagógico mostrando a la escuela como depositaria de muchos males. Cabría entonces estar atentos preguntándonos: ¿Qué se pretende hacer con la Educación?


Se sabe que hoy en la profesión docente no se encuentra el reconocimiento merecido, en ningún aspecto de los que podríamos llegar a pensar. Además de encontrarse desprestigiada la actividad docente, hecho que se ve patente en la escasez de personas interesadas en obtener el título docente o de desempeñarse como tal, se suma que se desconoce el esfuerzo que realizan día a día en sus aulas, en pro de la educación de nuestros alumnos.


Las problemáticas política, social, económica, sanitaria y educativa los obligan a tener que desplazarse de su rol pedagógico y tender hacia un rol asistencial. Situación no elegida por los docentes de manera ni voluntaria ni por elección. Peor aún, parecería más bien ser la voluntad de las políticas de desarrollo trazadas, desde aquellos que dicen ocuparse de la planificación de las mismas y en beneficio del pueblo.


Entonces, retomando la cuestión a tratar, en esa grieta que se produce entre la asistencia y la pedagogía. Los docentes se encuentran en la actualidad presos, intentando de alguna manera, satisfacer las necesidades imperiosas de sus alumnos quienes son tanto niños en el nivel inicial y primario como adolescentes para el nivel medio y por qué no, son también adultos cursando los dos últimos niveles de alfabetización.


Hace algún tiempo, como parte de la tesina de una amiga en su Maestría en pedagogía, me preguntaron acerca de la importancia del docente en la actualidad. Para responder consideré algunos ángulos de la educación en México, sobre todo en lo que compete a la educación pública y sus grandes deficiencias, derivadas de su sindicato. Y sí, hablo del SNTE; no crean que porque Elba Esther fue defenestrada, que las deficiencias han desaparecido. Hasta ahora, el sector educativo privado se enaltece frente al público pero no tanto por su nivel pedagógico o su calidad educativa, sino por la característica asistencial que tiene la educación privada. El profesor se convierte en nana, psicólogo, abogado, doctor, enfermero, etc. (de ahí el carácter asistencial de la educación). De hecho, creo que esto pasa en todos los niveles y obedece a muchos factores. Una razón puede ser que la cantidad de alumnos por clase es menor y otra razón es que diversos docentes interactúan con el mismo grupo de alumnos.Aparentemente en la educación privada hay más dinamismo en el aspecto pedagógico, pero al final de cuentas, lo único que se ofrece es la asistencia como calidad de la educación. Muchos padres se preocupan más por el trato socio-cultural que reciben sus hijos de parte de los maestros, que el aspecto pedagógico. Esto se convierte en un problema sistémico dado que en casa, los padres no fomentan ningún valor académico, científico o cultural en sus hijos. “Eso es cosa de la escuela”, dicen.


Aunque en muchas ocasiones no nos guste el método socrático de enseñanza, es el método acordado para los nuevos modelos destinados para América Latina o países en desarrollo en general. Debemos recordar que es el método que prevalece en los sistemas educativos de los países desarrollados. Es por ello que el fomento de la investigación y la constante práctica del método, debieran ser los ejes de la enseñanza. No a partir de temarios a desarrollar y exámenes a calificar o a evaluaciones que imponer. ¿Cuántas veces ha pasado que lo que aprende un niño o adolescente en un grado, ya no lo recuerda en su periodo inmediato posterior? Creo que esto se generaliza debido a que por una parte, el método inductivo se práctica de manera sistemática y no así, el método deductivo (este último claro basado en fundamentos teóricos reales y no en páginas de la internet); y que por otra parte, el método socrático es en sí, poco o mal conocido. ¿A cuántos no les ha pasado que mencionan el método Socrático sin conocerlo lo suficiente o se les ha hecho algo muy elaborado o incluso pretensioso?


Recordemos que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define “Academia” como: una sociedad científica, literaria o artística establecida con autoridad pública y como establecimiento docente, público o privado, de carácter profesional, artístico, técnico, o simplemente práctico. El profesor en la actualidad frente a su grupo, más que formar “instituciones” basadas en lo pedagógico, en normas cerradas llamadas “temarios” y en lo práctico, hacerla de nana, psicólogo, abogado, doctor, enfermero, etc., deberían de formar junto con sus alumnos, sociedades de enseñanza-aprendizaje, dispuestas a defender sus derechos más elementales, a partir de la práctica de un verdadero conocimiento.

Víctor Rogelio Caballero Sierra, 30 de julio de 2015.

Corrección de estilo a cargo de Nelly Salgado.



Para ampliar la discusión:



¿QUÉ IMPORTANCIA TIENE LA DOCENCIA?

Por María Noemí Myriam Ramírez Hernández*



El presente trabajo lo describo como parte de mi trayecto formativo en la educación. La inquietud de lo que enseño y los niños aprenden, muchas veces me he preguntado si de verdad aprenden y entienden la forma en la que uno les habla y si de verdad enseño.



El diario convivir con ellos hace que nos vayamos involucrando poco a poco en las actividades que realizamos juntos, nos vayamos entendiendo poco a poco, es más puedo decir que hasta con una simple mirada ellos saben de lo que podemos hablar.



La labor educativa siempre es criticada por la sociedad, que si los maestros no enseñan, que si faltan a clases que sólo se hacen tontos, que sólo piden aumento y no trabajan.



Pero me pregunto: ¿Después de los padres de familia, quienes son los que conocen mejor a sus hijos?, ¿Los que observan la conducta?, ¿Los que pueden describir en minutos a sus hijos? es por esta razón que expondré algunos puntos de mi experiencia como docente.



Cuando uno es estudiante de la Normal, y convive con gente que asiste a la universidad, en el intercambio de ideas, surgen algunas preguntas por parte de las personas: -¿Qué estudias?, -Para maestro; -¡Ah lo más fácil y sencillo!, ¡Cualquiera estudia para eso! Y en ocasiones nos sentimos minimizados por esas personas, que creen que si no estudias en la universidad no eres profesionista.



Pero qué grave error comentemos al estar marcando que la carrera de maestro es lo más sencillo y fácil en la vida, ¿Qué hay con la labor educativa, la formación profesional, la exigencia a los cambios de la vida, y hasta cierto punto de evolución en el tiempo? La docencia es difícil desde el punto de vista que queramos verle, es un camino complicado por el andar de la vida diaria.



El convivir con los alumnos, entenderlos, tener paciencia, el darles cariño y comprensión, eso nos alienta a ser mejores profesores, amigos y compañeros de los estudiantes.



La docencia, palabra clave en la vida de estudiantes normalistas, ¿Quién no ha pasado por las manos de un profesor? Demos un salto hacia atrás en donde el profesor era la máxima autoridad, después del medico y el sacerdote, aquellos tiempos en que era visto como el ilustre, el sabelotodo. ¿Quién no guarda momentos gratos de su profesora? una sonrisa, una caricia o un abrazo, ¿Quién no ha idealizado a su profesora?



En la actualidad la vida del profesor ha tomado un rumbo muy difícil por los cambios, el tiempo, la situación económica, etc., etc. La difícil tarea que le es encomendada, y porque no, hasta el grado de ser parte de una familia, es el psicólogo, confidente, amigo, doctor y compañero. La noble profesión que nos permite poder ayudar a los pequeños, sin interés alguno, la confianza que depositan en nosotros, eso nos hace mejorar día a día en nuestra labor educativa.



En la sociedad se marca un gran abismo entre los padres de familia y los profesores, ellos son los que quieren mandar, ordenar, dirigir, y a todo este pensar: ¿Por qué les permitimos esto? ¿A caso tu profesor no tienes las herramientas necesarias para poder dirigir tu trabajo? ¿Es necesario que gente extraña a tu labor te dirija, te mande o llegue a ordenarte?



Profesor, en tus manos está el dirigir una mejor vida para la sociedad, de ti depende que la estructura social tenga un cambio, y eso es a través de que tú, profesor. también tengas apertura, una visualización más profunda, que tu labor no sea sólo enseñar, que construyas el aprendizaje en el aula junto con los alumnos, que tu salón de clases sea un laboratorio de investigación, que seas acompañante y amigo. Que el aprendizaje sea significativo en el desarrollo del niño y le sirva no sólo para la escuela, sino que le sea útil y adquiera las herramientas necesarias para la vida. En ti está el cambio, no nos dejemos llevar por la apatía, el “ahí se va”, ¡al fin que ni se dan cuenta!



Profesor, lucha por lo inalcanzable, sueña y haz que ese sueño se convierta en realidad. Se el transformador de las generaciones que se pondrán en tus manos, ayuda, permite la apertura en ti mismo, desde el momento en que tú seas investigador pondrás un granito de arena en los alumnos y los encaminarás por la senda correcta, sé honesto contigo mismo, sé profesional, lucha y cuando cambies lograrás cambiar al mundo y su manera de pensar hacia ti.



Yo como docente me siento realmente orgullosa de mi labor que he desempeñado hasta ahora. Porque he visto pasar esos veinte años de servicio en fracción de segundos y me siento como la primera vez que ingresé al magisterio, es un honor para mi el poder ayudar hasta ahora a los pequeños que he tenido en mis manos, y sé que en algunos de ellos dejé plasmado un granito de amor.



Y si volviera a nacer y me preguntaran que quiero ser, nuevamente diría con entusiasmo y alegría “quiero ser maestra”.




*Maria Noemí Myriam Ramírez Hernández (myri09@hotmail.com) es Licenciada en Psicología Educativa en Educación Media Básica y cursa la Maestría en Neuropsicología Infantil y se desempeña profesionalmente en el nivel preescolar.

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